Otra cifra relevante del estudio es que el 60% del comercio global en la economía real, depende de la cadena de suministro de 4 corporaciones.

La ITUC hace 5 recomendaciones directas para enfrentar esta escandalosa situación de las cadenas de suministro globales:

  • Con relación a los proveedores: Saber con quién se trabaja y hacer públicas las relaciones
  • Con relación al trabajo: Garantizar el trabajo seguro
  • Con relación a la seguridad laboral: Terminar el uso de contratos de corto plazo
  • Con relación al salario: Salarios adecuados para que la gente pueda vivir con dignidad
  • Con relación a las negociaciones salariales colectivas: Que permitan al trabajador salarios y condiciones laborales dignas.

El estudio también hace énfasis sobre los famosos precios de transferencia, que es un mecanismo muy utilizado para extraer las utilidades de donde se generan y llevarlas a paraísos fiscales y sobre los cuales los gobiernos de los países generalmente no toman acciones contundentes.

Algunos pueden pensar que de no ser por estas empresas globales algunos trabajadores no tendrían ninguna oportunidad de tener ingresos y enfrentarían peores condiciones de vida, pero un modelo basado en desigualdades no puede durar eternamente, al menos eso nos gusta pensar, por lo que es de esperarse una evolución o revolución para la cual hay que estar preparado.

Como profesionales que participamos en cadenas de suministro globales, debemos estar conscientes de estas realidades y hacer lo que esté en nuestro alcance para disminuir las desigualdades y las injusticias, no como un mensaje ideológico o político, sino simplemente con un sentido de Responsabilidad Social empresarial y humanismo.